07-03-2010
Para que el Borgoña siga siendo el mejor
Los pequeños bodegueros están disfrutando del uso ilimitado de un analizador de vino vanguardista, por menos de 1.000 euros al año, que les permite conocer mejor sus procesos y les ayuda a tomar decisiones.
Los bodegueros comparten el uso de un instrumento WineScan, un analizador de vino que se utiliza para analizar el mosto de la uva y el vino. Este rápido analizador ofrece a los bodegueros locales resultados en pocos minutos, permitiéndoles seguir con su trabajo seguros de que sus decisiones sobre la elaboración del vino están respaldadas por información objetiva precisa.
La idea fue de Thiebault Huber, quien controla ocho hectáreas de viñedos en pendiente en el corazón de la región histórica del vino. Huber es uno de los treinta bodegueros de la ciudad, muchos de los cuales forman parte de una cooperativa que Huber fundó en 1996 para ayudar con la compra y la financiación de grandes máquinas. En 2005, diez bodegueros se unieron para adquirir el analizador de vino que se encuentra en una pequeña habitación del ayuntamiento local donde pueden acceder a él y utilizarlo cuando quieran.
El analizador se utiliza desde en la vendimia hasta en el embotellado, para analizar todos los aspectos del vino de Borgoña, según explica de forma entusiasta Huber, en relación al uso de la uva Pinot Noir. Cuando se trata adecuadamente, la Pinot Noir puede producir vinos muy reconocidos que revelan las diferencias intrínsecas del terreno. La madurez de la uva es muy importante y el análisis en rutina con el analizador ayuda a los productores de Volnay decidir cuándo vendimiar cada cultivo según los resultados de parámetros como el nivel de azúcar y la acidez.
Otro punto importante en la elaboración del vino con Pinot Noir en la región es el largo periodo de maceración que requiere, entre 15 y 30 días. Durante este periodo, se monitoriza el vino con mediciones muy frecuentes de parámetros como el alcohol, ácidos volátiles y ácido málico.
La información que permite conocer el analizador no cambia, sin embargo, el modo de elaboración del vino, pero ayuda a los bodegueros de Volnay a afrontar los desafíos y a asegurarse de que hacen lo correcto a cada momento. “Estamos completamente seguros de que al poner el vino tinto en los barriles no tiene azúcar y esto es importante por el control más estrecho sobre parámetros como el azúcar y el alcohol", comenta Huber. “Estamos más tranquilos por trabajar con más precisión y obtener información que jamás habríamos podido obtener con el antiguo sistema porque se limitaban el número de pruebas que se enviaban al laboratorio. Ahora podemos realizar todos los análisis que queramos, hasta análisis en cada uno de los barriles si queremos."
Lea el artículo completo publicado originalmente en la revista In Focus nº2, 2008, pág. 18, (Disponible en inglés, francés, alemán, español e italiano)
Más información
Acerca de FOSS y
la industria del vino
Sobre el analizador de vino WineScan